Diario Faro de Oriente
Sri Lanka

Sri Lanka: un destino paradisíaco en el continente asiático

A la hora de planificar un viaje con el objetivo de avistar grandes paisajes naturales, son muchos los destinos que compiten por el puesto. Sri Lanka, cuya historia se remonta a milenios atrás, es uno de los más atractivos e interesantes en el continente asiático. 

Son muchos los rincones en el mundo que nos invitan a entrar en contacto con todo lo que la naturaleza tiene para ofrecer. Es cierto que, a veces, algunos de ellos pueden pasar un poco desapercibidos. 

Sri Lanka es uno de esos sitios en los que es posible descansar en las cálidas arenas, rodeados de una belleza además espectacular. Ubicado en el subcontinente indio, el país consta de numerosos atractivos que vale la pena avistar y recorrer

La perla del Índico

Un viaje a Sri Lanka es una gran oportunidad para combinar historia, relajación y entretenimiento. La llamada “perla del Océano Índico” reúne tantos atractivos naturales que es imposible no deslumbrarse por su imponencia. Templos budistas, ruinas milenarias, montañas, ríos y mar se despliegan a lo largo y ancho del territorio.

Antiguamente, recibía el nombre de Ceilán, y su historia se remonta a miles de años atrás, cuando las antiguas civilizaciones comenzaron a advertir el potencial de la tierra, implementando avanzados sistemas de riego que la volvieron todavía más fructífera. A lo largo del tiempo, fue reinada por varias dinastías, y sufrió las consecuencias de numerosas disputas políticas y guerras civiles, que no cesaron hasta principios del año 2000.

Eventualmente, la vieja Ceilán comenzó a recuperarse de tantas adversidades a las que debió enfrentarse, y se convirtió en Sri Lanka, como se conoce hoy en día, un país con una larga e interesante historia, y cuya vida natural se mantiene vibrante. 

¿Qué ver en Sri Lanka?

Al pisar por primera vez las tierras de Sri Lanka, es importante conocer su historia. Y qué mejor manera de hacerlo que visitando algunos de sus sitios sagrados. La ciudad de Kandy, por ejemplo, es un lugar divino para los nativos, ya que en ellal se encuentra conservado y muy bien protegido uno de los dientes de Buda. 

También se encuentra aquí el complejo de santuarios denominado el “Templo del diente de Buda”, uno de los centros de peregrinaje más importantes del país. Pero, además, en Kandy está el Peradeniya, el jardín botánico más grande del mundo, dueño de una flora abundante, única por sus colores y variedad. 

Otro de los puntos históricos cruciales en Sri Lanka es Galle. En ella convergen las influencias de muchas culturas, resultante de las colonizaciones, y entre las que se encuentran la inglesa, la portuguesa y la holandesa.  

Para continuar recorriendo y comprender el encanto del país, una visita a la Roca del León es imprescindible. Lo que a simple vista puede parecer una inmensa roca, se trata en realidad de las ruinas de un palacio ancestral, cuyas bases se extienden a través de pasadizos. 

Una vez alcanzada la cima, la Roca se convierte en un mirador desde donde es posible avistar increíbles panorámicas de la verde y vasta selva. 

Por otro lado, probar algunos de los tradicionales platos y bebidas de la zona es parte esencial de la experiencia turística, por lo que lo mejor será no perderse el popular té Ceilán

En Nuwara Eliya se hallan dos de las más conocidas fábricas de té de la región, y los grandes campos en los que se recolectan las hojas para su elaboración. Además, es una zona que vale la pena recorrer entera, para llegar a los miradores de Ella’s Rock y Little Adam’s Peak. 

El Parque nacional de las Llanuras de Horton es también uno de sus más poderosos atractivos, rebosante de vida animal y especies únicas de la región.

Finalmente, un paseo por las playas vírgenes de Trincomalee pueden ser la mejor manera de coronar un excelente viaje, descansando a la sombra de una larga palmera y viendo el sol ponerse en el horizonte indio. 

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