Diario Faro de Oriente

En el primer aniversario de la victoria de AMLO, llega el pesimismo sobre la economía

En el primer aniversario de la elección de Andrés Manuel López Obrador como presidente, muchos analistas financieros creen que la economía está en peor forma que hace un año, pero no todo son malas noticias para el líder izquierdista.

La economía se está desacelerando, la inversión está cayendo, la creación de empleo está disminuyendo y el consumo privado está disminuyendo, pero en el lado positivo, el salario mínimo está aumentando, los salarios han aumentado más ampliamente, las finanzas públicas están estables y el Congreso aprobó un paquete histórico de reforma laboral y ratificó el nuevo acuerdo comercial de América del Norte.

Pero según un informe publicado hoy en el diario El Financiero, las decisiones de política pública tomadas por el gobierno han tenido un impacto negativo en la economía, llevándola a su «peor momento desde la crisis financiera» de 2007-2008.

Marco Oviedo, economista jefe en México de la empresa de servicios financieros Barclays, dijo que la decisión de López Obrador de cancelar el nuevo proyecto del aeropuerto de la Ciudad de México, tomada antes de tomar posesión como presidente tras una controvertida consulta pública, fue particularmente perjudicial para la economía, ya que suscitó dudas sobre la forma en que el veterano político gobernaría y generó volatilidad en el mercado y sospechas entre los inversionistas.

Ahora, siete meses después del sexenio del gobierno, el jefe de economía de América Latina en Goldman Sachs cree que hay pruebas claras de que la economía ha decaído.

«Hay mucha incertidumbre sobre la dirección de la política macroeconómica. Son varios los factores que han contribuido a ello, como el conservadurismo que el Banco de México ha tomado con respecto a sus políticas monetarias, el deterioro de la calificación crediticia que amenaza a Pemex y la desaceleración general del empleo. Son señales inequívocas de que la economía del país se ha debilitado», dijo Alberto Ramos.

Reconoció que ha habido un aumento de los salarios, pero agregó que «eso también tiene implicaciones macroeconómicas, ya que los aumentos[salariales] representan un aumento de los costos laborales para los empleadores».

Si los salarios más altos que se pagan están por encima de los aumentos de productividad, podrían «llevar a una menor creación de empleo a medio plazo», dijo.

En una entrevista con El Financiero, Fernando López Macari, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, eligió centrarse en los aspectos positivos de la gestión económica del gobierno.

Dijo que el compromiso mostrado por López Obrador con la disciplina financiera y el mantenimiento de un superávit primario son dignos de elogio, y agregó que debería continuar con ese enfoque durante su presidencia.

«Los cuatro pilares que darán confianza a los inversionistas y analistas que estudian las finanzas públicas del país son el cumplimiento de la disciplina fiscal, no el aumento de la deuda soberana, no el aumento de los impuestos a las empresas y finalmente el respeto a la autonomía del Banco de México», dijo López.

Pero incluso cuando el gobierno cumple con esas recomendaciones, las perspectivas a corto plazo para la economía, especialmente en términos de crecimiento, parecen menos que prometedoras.

El banco central, también llamado Banxico, dijo hoy que los especialistas en economía del sector privado consultados para su encuesta de junio predijeron un crecimiento de apenas 1.13% en 2019, en comparación con el 1.32% de la encuesta de mayo.

«Al igual que en mayo, todos los analistas consultados piensan que la economía no es mejor que hace un año», dijo Banxico, explicando que citaron la preocupación por la incertidumbre política y la inseguridad.

Por el contrario, López Obrador afirmó ayer que «la economía es buena» y se ha comprometido a lograr un crecimiento medio del 4% durante su mandato. A pesar de la reducción generalizada de las expectativas de crecimiento, también ha expresado su optimismo de que el crecimiento del 2% en 2019 sigue siendo factible.

Las predicciones de la encuesta de Banxico de junio sobre otros aspectos de la economía hacen que el gobierno y el pueblo de México lean mejor.

Los analistas pronostican que el año terminará con una tasa de inflación del 3,63%, frente a una previsión del 3,75% en mayo, mientras que se espera que el peso termine el año 2019 cotizando a 19,85 por dólar estadounidense, ligeramente por encima de los 19,92 dólares estadounidenses.

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